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domingo, 6 de noviembre de 2011

Muchas izquierdas y una derecha. ¿Tan poco importa tu vecino?


Al final, porcentaje "más" o "menos", todo huele a continuismo y es verdad que el trabajo debe continuar después del 20N. Y además tomando clara nota del resultado REAL de la participación ciudadana y el sesgo que ésta haya querido darle en las urnas.

El aparato del PP (sumado últimamente al aparato del PSOE, que no todas las bases, porque allí tienen “más debate interno” del que exhibe la vieja guardia) logra una cierta unidad de acción porque tiene CLARO lo que les interesa más. Y al tipo de socios que puede atraer entre los democristianos regionalistas y otros emergentes. Lo que no tiene la izquierda es esa unidad ideológica que no se diluya mediante nuevas etiquetas y franquicias.

En líneas generales ninguno de los “nacionalismos regionalistas” tiene las papeletas emocionales para ser de izquierdas, por mera contradicción ideológica con SUS objetivos finales. Habrá muchas agrupaciones que, sin esfuerzo discursivo, se sitúan a la izquierda de PP-PSOE, pero no podemos garantizar que “pasen la prueba del algodón” cuando la cosa se vaya poniendo más seria. 

Sólo por sentarse un rato y ver pasar las propuestas, nada vinculado a Equo parecería aguantar un compromiso programático a largo plazo. Y algo parecido hay que sospechar de ERC, Amaiur y otros…
SI lamentablemente hasta alguna “red social” está organizando concursos con premios para que “presentes tu propio partido”. Esta sociedad ha evolucionado hacia un conjunto de individualismos burgueses antes que un padrón único de compromisos colectivos. 

Y salir de una asamblea a montar “otro partido” porque no se coincide al 100% en un tema “clave” (donde la escala de lo “clave” varía de uno a uno y en todos y cada uno de los individuos…) no contribuye a la unidad de la izquierda sino que prorroga indefinidamente la recuperación del sentimiento solidario que propugna una visión NO neoliberal de la existencia.

El PP se dedicará a consolidar los recortes sociales que inició el PSOE en su segunda legislatura y añadirá otros de cosecha propia que harán pensar que los primeros eran “simples rasguños”. Pero como la recesión continuará como poco durante una legislatura más y con carácter más transnacional que nunca, será el momento de recuperar el discurso convergente de una izquierda también más transnacional que nunca y aprender a ceder y conceder en temas demasiado localistas y pequeños ante la cruda realidad que hoy más que nunca se hace una e incontestable para la clase trabajadora. *

Fanelli

martes, 10 de mayo de 2011

Lo que diga el jefe


3º capítulo (final 1º temporada)
Las mejores perlas del populismo de la lucense florecida en alcaldesa por designación toman forma a mediados del otoño pasado, cuando se hacen públicas algunas gestiones de “favores personales” para conseguir un empleo a conocidos en apuros. Mientras Roque Moreno, miembro del PSOE, admite haber pedido un trabajo para un conocido (hasta donde sabemos, no conseguido) y, como consecuencia, renuncia a su cargo, la alcaldesa del PP admite no sólo haber hecho gestiones, sino haber conseguido los puestos y que seguirá haciéndolo (ver declaración) todas las veces que lo crea necesario.

La señora olvida quizás que las épocas de la Alqueria Blanca han acabado y que los alcaldes son cargos públicos que están obligados a cumplir, en consecuencia, determinadas reglas deontológicas que ella se ha saltado al menos con este comportamiento. No puede convertir al Ayuntamiento en una ermita de peregrinaje para los devotos besamanos a cambio de migajas laborales.

En la misma época es cuando preparó una larga entrevista personalizada, emitida en TeleAlicante, que hoy es prácticamente imposible de encontrar, a pesar de que existían varios servidores “pro-PP” que lo albergaban hasta principios de 2011. No importaba que pasara el tiempo ni que se hablara en futuro de hechos ya acaecidos o no, ellos mantenían la difusión de una mujer relajada, con esa sonrisa porcelánica estilo bellea, prometiendo a diestra y siniestra hechos que le fueron denegados o retrasados desde instancias superiores (Diputación Provincial y Gobierno regional).

Cuando se caía a pedazos el techo del Conservatorio de Música, sale ella prometiendo allí 50.000 euros para reparar el suelo de las salas (de lo demás ni se habla...) “porque estamos comprometidos con la música...”, la misma cuyo horizonte recortaban desde el Consell entonces al quitar subvenciones a las Escuelas de Música.

También hablaba allí de una previsible confirmación de su designación como candidata preferiblemente para noviembre (de 2010, claro), hecho que se estiró hasta hace pocas semanas porque no preveía el pulso entre ripollistas y campsistas hasta último momento.

Y otras perlas del populismo aldeano que no tiene más sentido recordar porque, con otras palabras, ha seguido repitiendo. ¿O acaso el folleto electoral actual no es una muestra de su “mensaje”? Con un ambiguo “Hechos y no palabras” el opúsculo sólo muestra varios pares de fotos, un presunto ANTES y DESPUES, de obras realizadas en el municipio. 

De dichas fotos cabe destacar que: 

  • a) no son pares “perfectos” (no siempre fotografían el mismo lugar); 
  • b) el ANTES de la mayoría ya estaba así en los noventa o, al menos a principios de década. ¿Quiere decir entonces que la gestión del PP, con más de 3 lustros en Alicante, no fue capaz de realizar las obras que ahora destacan? 
  •  c) y además como mero ente gestor local de fondos multilaterales, no indica en ningún momento qué obras de las mostradas se hicieron con fondos europeos (FEDER), estatales (Min. Fomento), regionales (Consell) y provinciales (Diputación). 

Pero, eso sí, de forma paralela no tiene empacho en reconocer que comete prevaricación al admitir que ha utilizado su cargo para conseguir empleo en empresas que trabajan con el Ayuntamiento. ¿Quién presiona a quién? "¿Quieres el contrato? Emplea antes a estos amiguetes..."

La sonriente esfinge lucense ha terminado haciendo lo que diga el jefe porque es astuta y ambiciosa. Ha tragado con el ripollismo remanente, ha llevado al extremo el dogma de la victimología, rebate las críticas de lo prometido y no cumplido con el programa electoral actual (aprovechándose así de la indolencia de su elector habitual) y organiza meetings de los que destaca juegos infantiles, regalos y sorpresas. 

La sorpresa sería que el Ayuntamiento alicantino fuera menos opaco y aportara la información de carácter público que los ciudadanos solicitan, incluidos los contratos de prestación de servicio regular de cualquier tipo, como los de transportes públicos, que ya reclaman una revisión a fondos desde hace años. •

Fanelli

jueves, 14 de abril de 2011

La choni que quiso ayudar


El culebrón del verano - cap. 2
Esta mujer con formación terciaria pero “bien choni” al decir popular local ha demostrado ser muy cuca (=”astuta”) y temerosa (no sólo de Dios) a la vez. Cuida mucho su imagen, no sólo la física, y por ello el trabajo sucio debe quedar en manos de otros. Siguiendo la moda, abre una página en Facebook (que no “perfil personal” aunque lo gestionan como tal) en el cual inicialmente pueden hacerse seguidores aboslutamente todos, para opinar, plantear quejas, etc. 

Los tradicionales círculos concéntricos de estómagos agradecidos forman una guardia pretoriana con diferentes niveles de argumentaciones y, a medida que se acercan las fechas electorales, comienza la censura. Los cafres de ocasión caen primero pero también demuestra que no soporta (léase en realidad, teme) la crítica contrastable. La podríamos imaginar tapándose los oídos, cerrando los ojos y gritando fuerte. Pero no, es peor aún. Es ya un pez gordo del PP valenciano. 

Aunque como todavía no ha ganado formalmente ninguna elección como cabeza de lista, se maneja de forma más precavida que Barberá y por ello quizás también se molesta fácilmente con las críticas. Si las encuestas se cumplen, el 22 de mayo puede darle su primera victoria electoral formal y tras ella se puede sospechar algún arrebato verborrágico de superioridad, al mejor estilo de como se interpreta “tener razón” en provincias.

Hasta que llegue ese momento, aún debe madurar su approach mediático para soportar reflectores que vayan más allá de un farolillo local de relativa cooptabilidad. (NdR: por fortuna, aún hay valiosas excepciones de independencia informativa en el territorio.)

En octubre de 2010 realiza una entrevista en el programa “Hablamos con...” de Telealicante, cadena televisiva local denominada anteriormente Canal 37, que en su momento recibía financiación de la Diputación provincial y que adquirió Angel Fenoll (uno de los más mentados en el caso Brugal, en el que está implicado un nutrido grupo de poíticos y empresarios alicantinos). De este canal al servicio del aparato provincial del PP, asumió la dirección Alberto Payá aquel verano. Payá condujo la entrevista y demostró su profesionalidad, que quizás quedó en demasiada evidencia ante la rigidez mediática de Sonia Castedo en un plató.

La entrevista parecía por momentos una más de las hechas a un jugador de fútbol, en donde el periodista de turno suelta una parrafada infernal llena de aserciones y cierra con una pregunta biunívoca. Y al entrevistado le queda poco más que decir “sí, claro” o “no, claro” y alguna frase adicional de redondeo. 

Cabe destacar que en política también se ha aplicado, y mucho, este modelo de entrevista condicionada y auto-complaciente. Y en ésta, programada cuando más arreciaban las “malas lenguas” con las (posibles) vinculaciones de la Castedo con tramas de prevaricación como las vinculadas al constructor Ortiz y concursos municipales, la lucense se arrellanó en la poltrona de plató y, de forma relajada, lanzó algunas previsiones que con el tiempo le fueron desmontando desde Valencia. (fin 2º capítulo; cap. 1: "La rubia que no quiere ron"; cap. 3: “Lo que diga el jefe”)
Fanelli

martes, 12 de abril de 2011

La rubia que no quiere ron

El culebrón del verano

Cuando llega la época de renovar autoridades en las instancias locales y regionales cabría pensar que las grandes organizaciones políticas (las que actúan principalmetne en ámbito estatal) tienen sus cuitas más o menos resueltas. Mucho más si los resultados no sufren grandes variaciones en las dos citas anteriores (y hablamos del partido ganador).
No parece ser el caso del PP valenciano, especialmente en lo referido a la provincia de Alicante, la que ha ganado más importancia en términos demográficos pero germen primario del zaplanismo, luego transmutado a ripollismo, y que en todo caso actúa como forúnculo mal situado para la corriente “oficialista” del campsismo.

Una designación que se hizo esperar, como todas las “rubias”

La reciente confirmación de la lista alicantina ha reanimado los enconos internos que la formación conservadora pretende ocultar (pero no puede). Mientras arrecian las declaraciones cruzadas y que desde Génova terminarán pacificando “porque aquí estamos para otra cosa...”, podemos remitirnos a la cabeza de lista municipal de la capital.

Ya puede hablarse entonces de Castedo como Sonia, la Designada. Y se nota en su discurso, ya no tan huidizo y ambiguo, y también en una página de FB, presuntamente “abierta a todos”, en la que se nota que el equipo de NNGG a ella asignado ha trabajado día y noche para eliminar fotos dudosas y visitantes molestos. Por “molesto” debe entenderse cualquier comentario que resulte más crítico que “Sonia, llegaste tarde al acto” (aparente máximo nivel de crítica admitido).

Esta lucense afincada de niña en Alicante representó en 1991 a una humilde Foguera (Princesa Mercedes) como Belleza adulta y terminó su carrera universitaria de Sociología.

En 1993 se afilia al PP a través de NNGG (Nuevas Generaciones). Algo le habrían anticipado ya que ese mismo año Zaplana asumía la alcaldía de Benidorm tras una moción de censura que prosperó gracias a una tránsfuga del PSOE.

A los dos años entra como apoyo técnico (¿chica de las fotocopias?) en el gabinete de prensa municipal cuando el PP gana el Ayuntamiento alicantino con Díaz Alperi a la cabeza. El partido necesitaba carne fresca para renovar miles de puestos en toda la región y ella tenía la edad, la formación y el carnet apropiados.

También algo habrá visto en ella Alperi porque se convirtió, progresivamente, en su delfina. El ascenso se da como concejala de Turismo, de Urbanismo (ooops!!) y ya como primera teniente de Alcalde en 2007, como escudera de la huída de Alperi hacia las Cortes como aforado (una práctica últimamente habitual en dicha formación) a pocos meses de haber sido reelecto tras varias imputaciones pero esta vez con investigaciones patrimoniales concretas ordenadas por vía judicial.

Es así como, en una movida más preparada que repentina, Sonia accede a la cabeza del Ayuntamiento de Alicante, una capital provincial postergada como pocas para su tamaño y ubicación geográfica. Allí surge la sonriente lucense a mostrar otras cualidades, las necesarias para timonear un Gobierno endeudado y que mantuvo el poder por menos de 500 votos, hasta las próximas elecciones (las que tocan en menos de 45 días).

No modificó mayormente la estrategia alperiana aunque sí se notó su mejor “savoir faire” en comparación con el tosco Alperi, manifestado a través de su don de gentes, su aún atractiva figura (aunque tempranamente rendido su pelo al color “rubio técnico”) y un estilo oratorio muy caro por estas tierras, ya que aplica una ostentosidad declamatoria a prácticamente cualquier frase que pronuncia.

Al respecto, sugerimos leer (o releer) el artículo que Manuel Alcaraz le dedica en una reciente edición dominical (27-3-11) del diario Información. Simplemente recopila sensaciones y percepciones que tienen muchos ciudadanos alicantinos. (fin 1º capítulo; cap. 2: “La choni que quiso ayudar”; cap. 3: "Lo que diga el jefe")

Fanelli